Diseño editorial digital para una campaña de moda inspirada en el concepto japonés Wabi-Sabi, que celebra la belleza de lo imperfecto y lo efímero.
En este proyecto, partí de una carpeta con fotografías realizadas en una sala sobria, un nombre, y total libertad creativa para transformar esa materia prima en una experiencia digital que contara una historia a través del scroll.
Enfoque visual
A partir del concepto Wabi-Sabi, decidí enriquecer la composición con texturas orgánicas, papeles rotos, trazos manuscritos y una estética artesanal que contrastase —y a la vez dialogase— con la limpieza de las fotografías. Cada elemento se diseñó para acompañar al usuario en un recorrido visual pausado y emocional.
Storytelling interactivo
Seleccioné cuidadosamente las fotografías entre el material bruto, no solo por su fuerza estética sino también por su potencial narrativo.
Trabajé transiciones sutiles y efectos visuales que enriquecieran la experiencia: por ejemplo, una imagen en la que la modelo mira hacia atrás se sustituía por otra en la que mira al frente justo al hacer scroll, generando momentos casi cinematográficos.
Colaboración y aportes del equipo
Una vez que se presenté el diseño inicial, parte de gente del departamento se involucró activamente en el proyecto. La copy, al ver cómo el diseño cobraba vida, decidió escribir unas frases que acompañaran la narrativa de la página, dándole aún más contexto emocional.
Para reforzar el toque artesanal, pedí a una compañera con una caligrafía bonita que escribiera esas frases a mano. Les hice una foto y las incluí tal cual en el diseño, preservando esa sensación de hecho a mano que evocaba el concepto Wabi-Sabi.
Además, en la cabecera, había creado una animación GIF para el texto. El diseñador de After Effects, quiso aportar su granito de arena creando una animación aún más fluida y dinámica.
Comunicación con desarrollo
La propuesta fue diseñada en Adobe XD (en aquel momento aun no se utilizaba Figma), incluyendo anotaciones detalladas sobre animaciones, transiciones y cambios dinámicos de imagen. Toda la comunicación con el equipo de desarrollo se gestionó a través de Jira, asegurando que cada detalle se implementara según lo previsto.
Una vez recibida la primera versión, ajustamos conjuntamente cada microinteracción hasta alcanzar un resultado fluido y cohesivo.

